domingo, 6 de mayo de 2012

Un día de altruismo

El día de ayer fuimos (Susana, Cecilia, Javier y yo) a Huixquilucan como voluntarios para construir un tipo huerto en una casa de escasos recursos. Como ya había mencionado en el blog pasado, tenemos que realizar un proyecto de desarrollo, así que mi novio me invitó a un voluntariado por parte de la empresa en la que trabaja (Grupo Modelo) el cual consistía en ir a un Centro de desarrollo sustentable; pensando en que nos podría servir para el proyecto, invité a mis amigas quienes aceptaron mi invitación, por lo que ayer muy temprano partimos hacia aquel lugar a realizar nuestro acto altruista. Una vez que llegamos al Centro, nos recibieron y empezaron por explicarnos los diversos métodos con los que cuentan para sembrar plantas, elaborar composta, recolectar agua pluvial, construcción sustentable, entre muchas otras actividades amigables con el medio ambiente, todas ellas muy interesantes, sobre todo para mí por el hecho de que este tipo de proyectos llaman mucho mi atención.
Cuando nos terminaron de dar el recorrido por el Centro, nos indicaron que teníamos que repartirnos en 3 grupos para elaborar la tarea correspondiente de cada uno, es decir, una estufa, la plantación de nopales y de otras plantas, estas últimas dos actividades consistían en construir la cama elevada para después plantar lo que nos indicaran. El plantar me llamaba más la atención que hacer una estufa, por lo tanto les propuse que nos fuéramos al equipo que iba a plantar; al principio no les pareció mi idea, pero al final no teníamos otra opción ya que no había lugar en otro equipo. Del Centro tuvimos que caminar a la casa donde realizaríamos nuestra tarea.
Ya que nos encontrábamos en la casa, nos encontramos con que nosotros teníamos que revolver la tierra con el estiércol, lo cual fue asqueroso porque debido al aire, la tierra se levantaba mucho, incluso tengo que aceptar que llegué a sentir en mi boca el polvo de la mezcla que hicimos. Desafortunadamente nuestro equipo contaba con muy pocos hombres, y muchas de las actividades que teníamos que realizar requerían de mucha fuerza, por lo tanto los hombres eran quienes tenían que hacerlo, entre esos hombres se encontraba mi novio quién se enojó conmigo porque decía que yo era la que había querido ir y él era quién estaba haciendo todo el trabajo, además de que iba enfermo, lo que terminó empeorando la situación.
Yo ayudé en lo poco que pude, cuando se terminó de realizar el trabajo, creo que todos quedamos satisfechos con lo que habíamos hecho, ya que por un lado si nos había costado trabajo hacerlo, pero por el otro habíamos hecho algo que iba a ayudar a una familia de pocos recursos. Finalmente regresamos al Centro donde nos estaban esperando con una comida para después regresar a nuestros hogares con la satisfacción de haber hecho algo que le ayudará a personas que verdaderamente lo necesitan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario