Esta vez les voy a contar un paseo que hice el día de ayer. Para empezar es necesario que sepan que algunos de mis tíos y mis primos tienen unos terrenos en un pueblo llamado San Lorenzo Nenamicoyan, ya se que no tienen idea de donde se encuentra ni que hay en tal lugar y los comprendo perfectamente porque en este pueblo no hay nada, con decirles que ni sus celulares tendrían señal, además de que en algunos lugares todavía no tienen energía eléctrica, si se ponen a analizar el escenario que les acabo de plantear se podrán dar cuenta que no es un buen lugar para vivir. Mi familia compró esos terrenos para tener un lugar de descanso y apenas están construyendo.
El día 16 de septiembre algunos miembros de mi familia decidieron irse a dormir al pueblo, obviamente yo no acepté hacerlo porque una vez allá siento que me vuelvo loca sin poder hacer algo, sin luz, sin celular, sin internet, en pocas palabras la locura total, por lo que decidí llegar un día después. Aquí es cuando me doy cuenta de que tan dependientes somos o por lo menos yo me incluyo de las comodidades que tenemos en la ciudad, y si nos falta algo tan indispensable para nosotros como un celular, sentimos que no podemos estar cómodos o tranquilos.
En fin lo único que pude hacer mientras estuve en aquél pueblito fue disfrutar de la naturaleza, del aire limpio que no tenemos en la ciudad, de la compañía de mi familia, de unas buenas carnes asadas y... ya.
¡Tú y tu pesimismo como siempre Mariana! jajajaja. Deberías de hacer algo en cuanto a tu dependencia al celular... A veces me das miedo o.o hahahaha.
ResponderEliminar