martes, 27 de septiembre de 2011

Viernes en Copilco.

Cada que me meto a mi blog me cuesta más trabajo escribir sobre algún tema porque según yo no tengo mucha imaginación por lo que las ideas tardan mucho en llegar a mi cerebro, a pesar de esto siempre he escrito sobre cualquier cosa las 2 veces por semana que tenemos estipulado, por lo general son cosas que no tienen alguna relevancia para los demás ya que son historias sobre mi vida.
Esta vez no será la excepción y escribiré otra pequeña historia acerca de mí, les contaré sobre el día que conocí a mi novio. El día viernes 5 de febrero de 2010, la primer semana de escuela como ya todos saben es la semana de altas y bajas y por lo tanto los profesores algunas veces no dan clases y otras tantas simplemente no entramos a clases, ese día mis amigas (entre ellas Cecilia, Susana y Denise que me pidieron que no las mencionara porque les daba pena) y yo quedamos que íbamos a ir a comer cerca de la escuela para después ir a algún otro lado a convivir un rato;  mientras nos poníamos de acuerdo sobre el lugar en el que comeríamos, otra de mis amigas se le ocurrió la idea de ir a un restaurante, finalmente fuimos a ese restaurante pero como según nosotras ibamos a comer cerca de C.U. en cualquier lugar, no llevabámos tanto dinero y cuando pagamos la cuenta que no fue cualquier cosa para no hacerles el cuento largo casi nos quedamos sin dinero.
Como todavía era temprano y queríamos seguir conviviendo decidimos ir al ya inexistente "Pabellón Copilco", puede ser que algunos lo conozcan puede ser que otros no pero los que si, saben de que les estoy hablando, ese era el lugar para tomar y bailar más barato y feo que pudo haber existido pero en la situación financiera en la que nos encontrábamos esa tarde nos llevó a ese lugar y no lo digo con mucho orgullo ya que la reputación de ese lugar no era muy buena, por algo lo clausuraron varias veces y terminaron por cerrarlo. Una vez dentro del lugar me encontraba con mis amigas cuando un tipo (en ese momento sin importancia para mí) llegó y me invitó a bailar, acepté y 2 minutos después se dio cuenta de mi poca habilidad para bailar el tipo de música que sonaba en ese momento, entonces me invitó a tomar una cerveza (no me gusta) y decidimos salir del lugar el cual estaba atascado y parecía horno. Empezamos a hablar y me pareció un buen chico, después me dijo que si me podía acompañar al metro, acepté y me fui con el dejando a mis amigas en aquél lugar y él a sus amigos, al siguiente día mis amigas me regañaron por haberme ido sola con él y por haberlas dejado. Es posible que piensen que no estaba en mis cinco sentidos en ese momento, pero si lo estaba ya que no había tomado nada, sin embargo, el me dio la confianza y acepté aunque con un poco de incertidumbre, me llevó hasta el metro donde mi mamá pasaba por mí, me pidió mi teléfono y nos despedimos.
Los días siguientes me empezó a hablar por telefono y pocos, muy pocos días después (jaja) nos hicimos novios, basta con decir que nuestro aniversario es el día 7 de febrero, hasta la fecha seguimos estando juntos y puedo decir que lo amo (ya se que soy cursi).
Esa es la historia de mi novio y mia, su nombre es Javier.

1 comentario:

  1. Lo bueeeno que no nos mencionarías jajajaja, pero ya sabes a quién le debes -muy indirectamente- haber conocido a Javier, así que ámala y hazla tu BFF jaja.
    P.D. ¡Tan rápido que pasa el tiempo! De eso poco más de año y medio y a pesar de tu velocidad jaja sigues igual de cursi que al principio... Pequeña cursi, cursi, ¡cursiii! :D jajaja ok, ya me iré a dormir (¡son las 2:22 a.m.!)

    ResponderEliminar